En Europa ha causado una gran sorpresa la victoria del republicano Sr. Trump en las elecciones presidenciales USA-2016; sin embargo, en USA no existía un convencimiento claro de la victoria de uno de los dos candidatos, salvo las encuestas, que anunciaban la victoria de la candidata demócrata Sra Clinton. Algo parecido sucedió en el referéndum del 23 de junio en Gran Bretaña sobre el Brexit pues el resultado fue una decepción  en la Europa continental, un fracaso de las encuestas realizadas y, sin embargo, en Gran Bretaña se temía lo que ocurrió.

En Europa los medios de comunicación han considerado al  candidato Sr. Trump como un populista por carecer de experiencia pública, ser outsider del mundo político profesional  autotitulado “no político”, que calificaba arbitrariamente a los políticos profesionales como corruptos y que hablaba en las televisiones sin atenerse a lo políticamente correcto. Sin embargo, no han sido, sus formas incorrectas ni las apelaciones al pueblo o los  insultos al stablishment los que le han dado la victoria que cabe considerar de amplia; 279 votos de los representantes a favor de Donald Trump y 29 estados, frente a 228 votos de representantes y 21 estados a favor  de Hillary Clinton; además, los republicanos han alcanzado mayoría en el Congreso y el Senado.

Hay que ser objetivos, abandonar los prejuicios y asimilar que la clave del éxito del nuevo presidente americano no se encuentra en la espuma visible de la campaña televisiva y en la bronca, sino en  el fondo de sus  propuestas que han conectado con la sociedad americana, aunque algunas sean polémicas y otras malas para Europa y el comercio mundial; pero las instituciones funcionen en USA y los proyectos habrán de ser debatidos y, en su caso, aprobados por el Congreso y Senado de USA.

Empecemos por lo esencial; el Sr. Trump no ha puesto en duda la democracia representativa en USA, ni las libertades individuales, ni la libertad de expresión, ni la propiedad privada, ni  la democracia liberal, sino todo lo contrario; las ha defendido y lo que pretende es mejorarlas y renovar el sistema al igual que ha anunciado la defensa de los intereses de su país y de sus ciudadanos en propuestas concretas en tres ámbitos:

1.- La defensa de los intereses económicos de la “gente”  que, aunque tengan trabajo (el paro es sólo del 5% de la población activa), aspiran a mejorar sus condiciones salariales y desean el control de la inmigración. En USA no hay oposición a la inmigración necesaria sino a la descontrolada.

2.- La seguridad nacional. En USA sigue presente el  trauma de los atentados y la destrucción de las Torres Gemelas en 2001 de mano de los terroristas islámicos  lo que lleva, permanentemente, a proponer reforzar la defensa y las fronteras del país así como a pedir a la OTAN el reparto de esfuerzos materiales y personales, especialmente de los países europeos porque sienten la necesidad de estar alerta con los movimientos terroristas y en especial del llamado estado islámico.

3.- Las promesas de estímulos económicos y fiscales. El nuevo presidente ha prometido reducciones fiscales, muy interesantes para sociedades (tipo 15%) y para personas físicas (tipo marginal del 25%) que facilitarán la inversión y el consumo; asimismo, ha propuesto grandes inversiones (1 Billón de $ en 4 años) en obras públicas.

Estas propuestas han ilusionado a los votantes y la campaña no se ha circunscrito a lo que en Europa ha parecido: actos en TV, insultos y desplantes en los debates televisados. La campaña ha tenido más contenido que cualquiera de las últimas campañas españolas en donde, aquí si, nos quedamos en debates superficiales generalistas de derecha-izquierda, memoria histórica, promesas de más gasto público sin concretar el origen de los fondos, federalismo, debate de reparto de fondos y competencias, nacionalismos separatistas, etc.

Respecto a los populismos de la derecha europea, de Le Pen, AfD, del húngaro Orban… hay diferencias importantes porque el “nacionalismo” americano es integrador mientras que los europeos son desintegradores y aspiran a romper lo avanzado en la unidad de Europa, acabar con el euro, recuperar soberanía cedida a la UE y ejercer el poder en su país con gran intensidad. Este nacionalismo europeo-fraccionario- no es de progreso sino de reacción.

En resumen, no cabe comparar el nacionalismo del continente USA de  321 millones de habitantes frente al de cada uno de los estados europeos, algunos minúsculos, en los que los nacionalistas  quieren aislarse poniendo fronteras y  rompiendo los tres pilares fundadores de la UE de libre circulación de personas, capitales y mercancías. Los 28 países de la UE tienen 500 Millones de habitantes y, sólo unidos pueden compararse a USA para tener un camino seguro, competitivo y de progreso en el mundo.

Finalmente, no cabe comparación alguna de ese aspecto populista del Sr. Trump con el populismo español de P´s, radical y comunista, importado de Venezuela y Cuba; P´s promete a la “gente” lo que no podrá cumplir y su aspiración, si llegara al poder, es derribar la democracia e implantar una dictadura comunista, como ha ocurrido en Venezuela; los de P´s no respetan las libertades individuales ni la propiedad privada, ni aspiran a que el país progrese y conviva en paz; aspiran a ocupar el poder y acabar con el sistema democrático que articula el modelo político y económico de nuestra Constitución Española de 1978.

CONCLUSIÓN

La victoria electoral del nuevo presidente USA, Sr. Trump, ha sido calificada en muchos ámbitos como victoria de un populista. Eso no es exacto pues, aunque haya hablado de la gente frente al stablisment y utilizado la TV con formas incorrectas, su victoria responde a un programa sólido en defensa de la unidad de país y de los intereses de los ciudadanos americanos en seguridad exterior, control de fronteras, desarrollo económico y reducción fiscal. Europa debe recoger lo esencial de este resultado, evitar que lo superficial oculte el fondo del asunto y avanzar en libertad y seguridad jurídica hacia una mayor unidad.

12 de noviembre de 2016

Carlos Entrena Palomero

Presidente

Club Liberal Español (www.clubliberal.org)